Hace siglos, muchos siglos que paso esta historia. Decir que paso es decir demasiado, puesto que esta historia siempre pasa. Es de esas historias que no tienen tiempo ni edad, es de esas historias que se repiten y se reencarnan una y otra vez y que renacen en cada generación.
Se que puede ser que no entiendas mucho de lo que esta pasando o del porque esta historia es de esas historias. Puede ser que ni siquiera te imagines las cosas que te quiero contar. Pero en cierto modo es mejor que sea de esa forma. Así no tendrás ningún prejuicio y podrás ver las cosas como son de manera mas cristalina.
Hace mucho tiempo, cuando las ideas iban tomando forma y de esas formas las cosas iban haciéndose reales, vivía una princesa, una malvada bruja y un apuesto príncipe. La bruja rapto a la princesa y la llevo lejos del apuesto príncipe. Se la llevo al castillo de la bruja que quedaba en el cielo, entre las nubes. El príncipe tomo su caballo y fue a rescatar a la princesa. Hasta ahí el cuento es como siempre son los cuentos de hadas y príncipes. Pero este tiene una particularidad.
El tiempo y el sol marcharon sobre la cabeza del príncipe, de la bruja y de la princesa. La razón de los hombres empezó a florecer en la tierra y la magia se iba acabando. Poco a poco las cosas mágicas y maravillosas del mundo empezaron a menguar. La razón con su calida seguridad iba derritiendo la magia y la razón como la escarcha de la noche se derrite en la mañana.
Príncipe, la bruja y la princesa cautiva pronto iban a morir con todas las cosas mágicas del mundo. Eso parecía inevitable. Como la noche que sigue al día o el invierno que va tras la primavera. La razón acabaría con cada gota de magia que existiera en el mundo. Los sueños serian escasos y nada que no fuese razonable estaría seguro.
No muchos recuerdan aquel conclave. Pocos creen que existió, pero las señales de que ocurrió están por todos lados. Al menos a los que saben donde buscar esas señales. El conclave se llevo a cabo en la noche mas larga del año. Para ser honestos, el conclave se llevo a cabo en la noche mas larga de la historia. Y vinieron todas las criaturas, todos los sueños y todos aquellos que tuviesen magia en su interior.
Príncipe, la bruja y la princesa dejaron a un lado su guerra y fueron a aquel encuentro organizado por el rey de las hadas. Era obvio que el sería quien hablaría en la noche en donde todos los sueños se encontraron. Honestamente no todos los sueños se encontraron, príncipe no encontró a la princesa esa noche.
Oberón hablo con su voz de truenos y todos lo escucharon. Les explico a cada uno de los presentes el riesgo que corrían y el miedo que el tenia a desaparecer. Hablo de la razón y les explico como era lo mas temible que jamás podrían conocer. Pero no solo hablo. También escucho a cada uno de los que querían hablar. Escucho cada solución que se proponía. Desde ir todos a esconderse a la Atlántida hasta pasar el ultimo día de sus vidas en las tierras del fin del mundo.
Fue una noche larga. Y fue una noche de muchas ideas. Pero todas las ideas hablaban de exilio y esconderse. Sin embargo, cuando ya parecía que todos estaban de acuerdo con el exilio. Oberón volvió a hablar.
-Por mas que queramos no podemos abandonar a los hombres. Son sus sueños los que nos mantienen palpitando, son sus temores los que nos hace fuerte, son sus ideales los que impulsan nuestra marcha. Sin ellos nosotros no podremos jamás llegar a existir. Pero son ellos mismos quienes contaminan nuestras fuentes mágicas, matan nuestros animales y contaminan nuestro aire con su razón. –
Luego de que el rey de las hadas termino de hablar el silencio apareció de lleno en aquel conclave. Luego de las palabras de Oberón todos se sintieron condenados a muerte en manos de la razón. Parecía como si el fin de los sueños inmortales hubiese legado de pronto. Sin embargo una voz eterna apareció para consolarlos a todos.
Depende de a quien le preguntes te va a decir como era aquella voz que hablo. Los centauros dirán que era un centauro, las hadas que era una hada, los entes que era un sabio roble, los duendes que era un duende. Lo importante fue que la voz dijo lo que sería la ley para todos los sueños durante los próximos doscientos mil años. O hasta que la razón desapareciera.
-Los seres humanos poseen, a diferencia de todas las otras criaturas de la tierra, un alma. Algo que los hace únicos y especiales. Todos los seres humanos tienen un alma dentro suyo. Pero al parecer no la tienen desde siempre. Los hombres solo tienen alma cuando reciben un nombre, antes de que sean nombrados no tienen alma. Esto es lo importante. Propongo que nos escondamos dentro de ellos. Que seamos el alma del hombre que no tiene nombre. Que nos escondamos de la razón en lo mas profundo del corazón del hombre.-
Oberón vio a los ojos a quien había mencionado a aquellas palabras. Sus ojos buscaron a través del tiempo y los recuerdos algún rastro de mentira y desconfianza. Pero no los encontraron. Las palabras dichas eran sabias, ofrecían una solución y parecían ser la respuesta. El rey de las hadas sonrió y decidió que esa era la forma en que todos los portadores de magia se esconderían de la razón.
No todas las respuestas son siempre como se les sueña.
Lamentablemente la vieja voz nunca se había encarnado en un hijo de Adán. Y no conocía lo que les pasaban a los que tenían esa idea. Al despertar siguiente, todas las criaturas estaban dentro de hombres sin nombres. Y las que no habían alcanzado a encontrar a uno, esperaron cerca para poder esconderse de la razón.
Poco a poco cada portador de magia estuvo dentro de un hijo de Adán. Y cuando ninguno estuvo en el exterior se dieron cuenta del error que habían cometido. Puesto que, cuando entraban dentro de un cuerpo de hombre, pronto se dormían y olvidaban de que eran y de donde vivían. Olvidaban que eran portadores de magia. Y los sueños se vieron aplacados y olvidados.
Pero cuando la carne dormía el alma despertaba. Y en sueños volvían a vivir las hadas, los gigantes, los Pegasos y los dragones. Y poco a poco, a través de varias generaciones fueron tomando forma y construyendo un lugar sin razón cercana que los amenazasen.
Y en este punto es donde retomamos la historia del Príncipe, la bruja y la princesa. Como todos, los tres fueron al conclave, pero la bruja fue la primera en entender que es lo que iba a pasar. Y mientras la voz decía su discurso, la bruja puso una cadena de plata sobre la garganta de la princesa y se fueron al castillo de la bruja.
Aquel castillo estaba mas lejos que los ojos de los hombres. Se ocultaba entre nubes de olvido y era invisible a aquellos que no tenían magia. La bruja sabia que habían lugares así en la tierra. Lugares donde la razón no podía entrar. Lugares donde la magia no podía ser tocada por la razón.
Pero era una bruja. Y las brujas siempre son y serán iguales. Y sabia que un secreto así valía mas de lo que podían pagar los que estaban ahí. A si que decidió guardar su secreto y volver a su castillo donde estaría a salvo de la razón. Y se llevo a la princesa como su prisionera. Y se rió durante un mes pensando como lo haría ahora su príncipe para rescatarla. Y río aun mas cuando vio lo que les pasaba a todas las criaturas mágicas cuando compartían una vida con un hombre.
Príncipe escucho todo el conclave. El sabia que las respuestas estarían en ese lugar y espero a que la ultima palabra fuese dicha. También esperaba encontrar ahí a su princesa. Y esperaba, además, poder salvarla aquella larga noche.
continuara.........
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