Príncipe escucho todo el conclave. El sabia que las respuestas estarían en ese lugar y espero a que la ultima palabra fuese dicha. También esperaba encontrar ahí a su princesa. Y esperaba, además, poder salvarla aquella larga noche. En verdad nuestro príncipe esperaba demasiadas cosas para una sola noche, aunque hubiese sido la noche mas larga de la historia.
Luego de que se tomo la decisión príncipe aguardo a que todos se fueran de aquel claro en el bosque. Tenia la menguante esperanza de ver a la bruja y a la princesa. Y espero a que todos se fueran, pero no las encontró.
Príncipe se demoro dos días en encontrar un no-nacido que no tuviese nombre. Y entro en su cuerpo para compartir una vida. Pero el olvido nublo su mente y perdió los recuerdos que tenia de su princesa y de la bruja. Vivió una vida de hombre sin magia. Y cuando la vida del cuerpo acabo, el alma del príncipe busco otra vida para buscar.
Y en esa vida príncipe pudo sonreír. Este mortal, mientras miraba la luna soñó con una aventura que fuese recordada y cantada por todos. Soñó con que podía ver dragones y vencerlos. Soñó con todos los recuerdos de príncipe. Y entre las estrellas escucho la voz de su princesa pidiendo auxilio.
Y cuando el hombre soñaba con los recuerdos del alma se desdibujaban el uno en el otro. Y la carne tenía magia y príncipe podía volver a buscar su misión. Y el mortal podía ver la magia del mundo y relacionarse con seres invisibles a la razón. Compartía los sueños inmortales, aunque más que compartirlos era parte de esos sueños.
La bruja no fue feliz cuando príncipe descubrió que tenia todo el tiempo y todas las vidas para encontrar a su princesa. Príncipe no fue el primero en encontrar esta respuesta. Pero para nuestra historia solo es importante cuando el pudo salirse de su cárcel de piel y cabalgaba entre hombres buscando un castillo en el aire que tuviese cautiva a su princesa.
En el castillo en el aire, la bruja se mordía su amargura pensando la forma de detenerlo, de confundirlo o de eliminarlo. Si príncipe tenia todas las vidas de los hombres, eventualmente llegaría al castillo y podría llevarse a la princesa.
Con amarga envidia la bruja vigilo como era que el príncipe buscaba el castillo. Y con calma se regocijaba en el hecho de que a príncipe le costaba encontrar a otros que tuviesen magia. Y con cautela contemplo algo que pocos habían notado.
De vida en vida, con cada reencarnación, algo se iba olvidando. Príncipe no recordaba todas las aventuras vividas en sus cuerpos anteriores. Mantenía pedazos y fragmentos. Pedacitos aislados de algún vitral gigante pero que por si mismo mucho no decían. Cada nueva reencarnación era como partir de cero.
Príncipe no lo noto nunca. Pero la bruja que era muy inteligente y malvada si lo noto y empezó a sacar provecho de esto. Ideo un plan malvado y malévolo para atrapar permanentemente a príncipe. Para despistarlo en cada reencarnación.
La bruja espero varias lunas inventando una trampa que pudiera poner al príncipe en sus manos. Tuvo varias ideas, desde una emboscada con los grandes señores de los dragones hasta envenenarlo con una rosa.
Pasaron lunas hasta que al fin se decidió por un plan perfecto. Esperaría a que príncipe estuviese en una reencarnación donde el no hubiese despertado. Y con su magia maldeciría a príncipe. Nunca lo encontraría tan indefenso como en ese momento. El plan era perfecto.
Se puso su capa de viaje y decidió bajar a maldecir al príncipe. Pero en la puerta de su castillo, antes de que pudiera poner un pie fuera de el. Oberón apareció con su vos de truenos.
-Se que es lo que planeáis bruja. Y te aseguro que no te lo permitiré bellaca. Vos sabéis que mi magia es mas poderosa y antigua que la de vos. De la misma forma se que vuestra magia es mas secreta que la mía. Pero eso no es suficiente para no cumplir mis edictos.- Oberón hablaba serio e imponente, se le notaba que el era el rey de las hadas. Se notaba que el era la máxima autoridad en el mundo de la magia.
Mientras el señor de las hadas hablaba la bruja veía como sus planes se diluían. Sabía que la presencia del señor de las hadas en su castillo solo podía ser un signo de malos presagios para sus planes. Y no se equivocaba. Eran malos presagios los que auguraba Oberón en el salón de aquel castillo.
-Escuchad bien mis palabras. No solo vos debéis cumplirlas, si no todo aquel que posea magia. Por la seguridad de todos nosotros. Por la seguridad misma de la magia. Os prohíbo a vos y a todo portador de magia intervenir en el destino de cualquiera que se encuentre dormido. Sea de bien o sea de mal. Quien no cumpla mis palabras será borrado de la historia y de cualquier historia.-
Diciendo estas palabras el rey de las hadas desapareció en una llama calida y soberbia. Y mientras el gobernante supremo desaparecía la bruja farfullaba algún insulto perdido en la memoria. Pero era algo así como “soberbio”
Las intenciones de Oberón eran nobles. Y nadie discutió que su edicto encerraba sabiduría y prudencia. Pero detrás de cada ley siempre se esconden rincones para los problemas.
Las firmes palabras de Oberón prohibían intervenir de cualquier manera. Y esa cualquier manera también incluía despertarlos. Era poco habitual que entre los portadores de magia se despertaran, pero pasaba de vez en cuando y ahora no podría volver a ocurrir, a riesgo de desaparecer para siempre.
La bruja maldijo la intervención del jerarca de las hadas. Lamento la perdida de un buen plan para deshacerse de príncipe de una vez por todas. Lamento muchas cosas, pero no lo lamento mucho tiempo.
Pronto encontró un plan que cumplía la ley y se deshacía de príncipe por un buen rato. Por mucho mas tiempo que un buen rato.
Entre la luna llena y la nueva la bruja se puso a trabajar en su plan. Solo la noche la vio trabajar. Solo las sombras la escucharon susurrar mientras trabajaba. Nadie sabe como fue que logro aquel hechizo pero el resultado es admirado hasta hoy por los camaleones.
La bruja se disfrazo de una blanca y radiante doncella. Se vistió con rayos de lunas. Su pelo eran los suspiros olvidados y sus ojos las estrellas perdidas. Era hermosa e intocable. Era perfecta y lejana.
Y con este disfraz la bruja bajo a encontrarse con el príncipe. Planeo el encuentro para que fuese casual y sutil, una mera coincidencia del destino.
Príncipe galopaba veloz por los caminos en busca de algo que lo pudiera ayudar en su búsqueda, cuando vio un unicornio muerto en medio del camino. Pronto se bajó de su montura y fue a auxiliar a tan noble corcel.
Cuando su mano toco aquella montura sintió el peso helado de la muerte en su respiración. Su corazón se encogió y un par de lagrimas florecieron en sus ojos. Los peores recuerdos de perdidas y derrotas tomaron sus recuerdos por algunos segundos. La angustia se dibujo en su cara.
Pero una voz lo saco de su abatimiento. La bruja le hablaba con la voz disfrazada de los susurros de los sauces.
-Valiente caballero, ¿que hacéis en un camino tan lejano como este?-
-Voy a salvar a una bella princesa noble señora- respondió gallardo el príncipe
-Pero eso no tiene merito alguno joven. Muchos otros han salvado a muchas otras princesas antes. Incluso los hay quienes han salvado a la misma varias veces-
-Os confieso que mi empresa es noble y gloriosa- pese a que la respuesta de Príncipe era segura, su voz empezaba a tener dudas.
- Si vuestra gracia me deja yo podría ayudaros a que vuestra empresa sea gloriosa y eternamente recordada. Dando por descontado que podrás soñar con el triunfo de vuestro rescate-
Puede ser que las apariencias hubiesen engañado a Príncipe, puede ser que la pena de la muerte del unicornio lo hubiesen dejado con la guardia baja, o simplemente puede ser que el plan de la bruja hubiese sido un muy buen plan. Con palabras muy escogidas, con silencios acogedores, con miradas de consuelos y con una pena implantada.
-Acepto con gusto vuestra ayuda señora-
-Entonces prometed que cumpliréis con mi encargo amable joven-
-Lo prometo, o que mi vida se fuese en ello-
A diferencia de las promesas que hacen los hombres, las promesas hechas por aquellos que llevan magia en su alma son imposibles de incumplir. Son mas que sagradas. Son eternas. Y cuando alguien que tiene magia dentro suyo promete algo o que la vida se le vaya en ello esta escribiendo su epitafio o esta seguro de poder cumplir la promesa.
La bruja sonrió cuando escucho las palabras de príncipe. Ya lo tenia en sus manos. Era cosa de encargarle algo imposible de cumplir y nunca mas tendría que preocuparse de que alguien sacase a la princesa del castillo.
Tuvo varias ideas, desde mandar al joven príncipe a matar a Oberón hasta hacerlo robar la corona de la luna. Matar a todos los unicornios del mundo también era una opción o enfrentarse con los dragones con las manos desnudas. Pero una fugaz idea le pareció mas graciosa y apropiada para el momento.
-Vos joven y gallardo príncipe tendrás que salvar a cada princesa que encontréis en tu camino. Cada una de ellas recibirá vuestra ayuda y vos no pedirás nada a cambio. O que la vida se te vaya en eso-
Apenas escucho su encargo el Príncipe sintió que había sido engañado. Se sintió derrotado y débil. Y cuando supo que había sido engañado el disfraz de la bruja se cayo y se deshizo como la niebla. Y después de mucho tiempo el príncipe vio de nuevo a la bruja.
Al tenerla al frente él desenvaino su espada. Estaba decidido a obligarla a decirle donde se encontraba su castillo. Mas bien estaba decidido a obligarla a contarle como se llegaba a aquel castillo.
Y cuando dio su primer paso hacia la bruja una voz se escucho a lo lejos. Alguien pedía ayuda con una frágil voz. De seguro una princesa. Y la bruja rió como nunca había reído en varias vidas del príncipe. Y pese a su risa de cadáveres y de muertos, la voz debil y cristalina de la princesa se escuchaba aun.
Principe envaino su espada y corrio tras la princesa para ayudarla.
Ahora entiendes porque esta historia siempre se esta contando. Ahora puedes imaginar porque te dije al principio que esta historia ocurrió hace siglos y aun continúa ocurriendo. Príncipe esta condenado a reencarnarse eternamente entre mortales par buscar aquel castillo que se encuentra en el aire y donde, en la torre mas alta, espera su princesa para ser rescatada.
Pero también esta perdido. En cada reencarnación olvida gran parte de lo buscado en la vida anterior. Por eso se le ve buscando varias veces en los mismos lugares. Por eso revisa una y otra ves los lugares que ya ha revisado. Por esa razón cae interminablemente en miles de trampas de la bruja.
Príncipe ha tenido varias reencarnaciones. Varios hombres en la historia han tenido en su alma a príncipe. No todos lo despiertan. Y esos años son fríos en el castillo del aire. Hay vidas en las que príncipe realmente se ha acercado al castillo. Y esas vidas son calidas en el castillo. Pero la vida que te voy a contar de príncipe es la última de la que tuve noticias. Y si, si quieres saberlo de antemano, en esta vida príncipe si llego al castillo. Lo encontró en esta vida. Pero no se si realmente fue feliz.
continuara....
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2 comments:
me siento principe en estos momentos. ¿continuaras la historia?
( se ke no te conosco por esas cosas del destino o la casualidad llegue aqui, creo que me siento un poco identificado con lo que escribes)
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